Gracias Carlos
Ayer fue un dìa nublado.
Al atardecer,-el sol a ratos-, se filtraba por entre el grisàceo manto de estratos e iluminaba el parque, por eso algunas fotos estàn màs nìtidas que otras, aunque todas obtenidas a la distancia.
Por la zona,-salvo unos zanjones de escurrimiento del agua de lluvia-, habìa pasado dìas atràs un tractosegadora de allì que el aire estaba como embalsamado por la exquisita fragancia de una lamiàcea muy abundante en el lugar, la Hyptis mutabilis.