Una pena Jorge, realmente esa gente como tu abuela y el papá de Daniela que tanto enseñan debieran
quedar, duele que "se vayan".
Un abrazo grandote y fuerza... El dolor por la falta de esas personas a veces dura mucho más de lo que pensamos...
Pero debemos seguir, aunque sea en honor a ellos y a todos los demás que tanto nos han enseñado.