Convención de los nombres vulgares en español utilizada en EcoRegistros



La selección de los nombres vulgares tienen un criterio distinto a los nombres científicos. Para los nombres científicos se consideran los más actualizados de la fuente taxonómica elegida (seguimos al HBW and BirdLife Taxonomic Checklist), mientras que para los nombres vulgares no se utilizan los más actuales sino los más populares. Para Argentina se utilizan especialmente los de la Guía de campo de Narosky e Yzurieta 2010, que es la más popular hasta la actualidad. Esto implica que los nombres más aceptados, conocidos y expandidos son los nombres a utilizar en las fichas de las especies en forma primaria. A su vez, las fichas de las especies proporcionan un nombre común primario y una lista de nombres secundarios, donde pueden agregarse muchas variantes.


Ortografía

Lo correcto, es que los nombres vulgares se escriban en minúsculas, pero es más bien aceptado que la inicial del sustantivo se escriba con mayúscula y la del adjetivo con minúscula. En EcoRegistros lo consideramos distinto, nuestra convención, es que el nombre de una especie es un nombre propio, y los nombres propios van en mayúsculas, por lo que la inicial del nombre debe ir en mayúscula. El adjetivo del nombre de las especies funciona como una sustantivación del adjetivo, por lo cual deja de formar parte del nombre como un adjetivo y se deben considerar como parte del sustantivo, que al ser un nombre propio, su inicial también se escribe con mayúscula, a excepción de preposiciones y artículos que se escriben en minúsculas. Por ejemplo: Gaviota Capucho Café.


Ambigüedades

Para especies de grupos que no sean Aves, especialmente en Insectos, preferimos evitar los nombres ambigüos, ya que muchas especies pueden compartir un nombre vulgar y pueden confundir a usuarios inexpertos que inician publicando basándose en el nombre vulgar. Por ejemplo evitamos el nombre "Escarabajo" a secas.


El "Común" de las especies

Está de moda un movimiento "anti-común" en el nombre de las especies. ¿Qué tiene de malo ser común? ojalá todas las especies fueran comunes y no estén con estados de conservación comprometidos. Sea como sea, las palabras "Común", "Vulgar" o "Common" se encuentran distribuídas en todo el mundo para los nombres de las aves. Llamar "Negrito" al Sobrepuesto Común (Lessonia rufa) y dejar el nombre de Sobrepuesto Puneño a Lessonia oreas rompe el vínculo congénere de ambas especies de su nombre vulgar. Si bien esta no es una regla que siempre se respeta, claramente permite asimilar ambas especies a principiantes solo por el nombre vulgar. ¿Es mayor ganancia cambiar el "Común" en este caso y perder el vínculo congénere?; O por ejemplo llamar al Cabecitanegra Común (Spinus magellanicus) simplemente "Cabecitanegra", lo cual genera una pérdida de identidad específica por carecer de adjetivo, ¿Cabecitanegra, cual de todos? ¿es mejor carecer de una asignación específica y generar una ambigüedad? De hecho, "Cabecitanegra" en cualquier buscador de un sistema informático obtendrá como resultados a varias especies.


Problemática de navegación en internet para usuarios con poca experiencia

El sitio (éste y la gran mayoría) se nutre/mide por las visitas de usuarios y su calificación (sea formal o informal), y la mayoría de los usuarios en general si no encuentran lo que buscan rápidamente suelen abandonar la navegación de un sitio en particular para dirigirse a otro. Si cambiáramos el nombre vulgar de la mayoría de las especies perdemos el nexo entre las fichas de las especies y las guías de aves más populares, ya que la mayoría de las guías no resisten mucho tiempo las actualizaciones taxonómicas. Por ejemplo, en EcoRegistros existe una ficha de Aguilucho Común (Geranoaetus polyosoma), con el nombre científico actualizado de acuerdo a los criterios del HBW and BirdLife Taxonomic Checklist, que si cambiáramos el nombre vulgar quedaría como Aguilucho Variable (Geranoaetus polyosoma). Si un principiante toma la guía de aves más popular y busca en el sitio el Aguilucho Común no lo encontraría. Ya en esta instancia muchos usuarios desistirían en la búsqueda, pero consideremos que continúa, y decide buscar por nombre científico de la guía (por ejemplo de Narosky e Yzurieta, 2010), entonces al ingresar "Buteo polyosoma" tampoco obtendría resultados. Si cambiamos los nombres científicos y además cambiamos los nombres vulgares, sólo generaremos confusión y frustración en la experiencia de los usuarios principiantes, que justamente son las personas que más interesan a los efectos de educación ambiental. Es fundamental para nosotros seguir uniendo la información de papel más popular con la digital. La búsqueda de especies por Google también tiene su problemática, ya que el trabajo de indexación lleva años dentro del sitio, y un cambio en uno de los datos más importantes de las especies impactaría negativamente en los resultados de las búsquedas.


Nombres vulgares sugeridos por EcoRegistros

A su vez, las listas populares no contienen muchos de los nombres de las especies que van surgiendo o "spliteando", por lo que a continuación dejamos un resumen de los nombres vulgares sugeridos por EcoRegistros:

Upucerthia saturatior --> Bandurrita de Bosque (12/03/2012), analizado junto a Mariano Costa

Sporophila 'uruguaya' --> Capuchino Manto Canela (04/01/2014), La Grotteria, J. 2015. Reproducción del Capuchino Canela (Sporophila hypoxantha) morfo 'uruguaya' en la provincia de Entre Ríos, Argentina. Nuestras Aves, 60: 11-12.

Patagioenas albipennis --> Paloma Moteada (08/04/2018)

Elaenia sordida --> Fiofío Pardo (08/04/2018)

Leptasthenura berlepschi --> Coludito Quebradeño (08/04/2018)

Colaptes campestris --> Carpintero Barba Negra (08/04/2018)

Colaptes melanochloros --> Carpintero Real Verde (08/04/2018)

Cinclodes antarcticus --> Remolinera Malvinera (08/04/2018)

Penelope bridgesi --> Pava de Monte Yungueña (08/04/2018)

Arremon dorbignii --> Cerquero de Collar Yungueño (12/12/2019), analizado junto a Marcelo Gavensky





Actualizado por última vez el 24/12/2019